Tus colaboradores son la imagen de tu empresa

Publicado el: 4 de septiembre, 2018

En los últimos días ha estado circulando en internet un video con un repartidor de Bimbo que mete en su chaleco algunos productos que previamente había colocado en un mostrador de una pequeña tienda. Pocos sabrán cuál es el nombre del repartidor, pues para efectos prácticos, es ‘el repartidor de Bimbo que robó a un anciano’. No sabemos nada de su historia personal, ni cuánto tiempo había trabajado en la empresa, pero eso poco importa a la opinión pública. En efecto, el hombre en cuestión deberá cumplir la sanción que las autoridades civiles determinen, y seguramente pasará vergüenza entre su círculo social, pero el daño no es únicamente a su reputación personal, sino a una empresa que desde su fundación se ha distinguido por vivir y promover sus valores institucionales.

Don Lorenzo Servitje, fundador de Bimbo, repitió en más de una ocasión que la ética es un negocio a largo plazo, y vaya que esto le ha rendido dividendos, pues Grupo Bimbo es un verdadero emporio en su segmento, el gigante que se come o compra a su competencia. ¿Es justo jugar a la empresa por un error de un colaborador? Probablemente no, pero al final, para bien o para mal, cada colaborador es la imagen de su compañía.

Es una pena que las personas de bien que trabajan para esta empresa sean señalados por la opinión pública como deshonestos o ladrones. El prestigio se gana con el trabajo de todos los días, y se pierde en un instante. Los directivos de  Grupo Bimbo lo saben, y por eso, no dudaron en tomar acciones de manera inmediata. Es de llamar la atención que tanto el CEO en México, como Daniel Sevitje CEO a nivel mundial hubieran salido a dar la cara casi de manera inmediata. Está claro que las disculpas de un hombre de negocios no son material que se ‘viralice’ en las redes sociales, pero muestra el valor que esta empresa da a su prestigio entre los consumidores.

La planeación estratégica de las grandes empresas suele centrarse en mejores productos o servicios, y en el gusto del consumidor, pero con frecuencia se olvida de ese eslabón que hace posible esta operación. Por eso, es importante generar en nuestro equipo de trabajo un sentido de pertenencia y compromiso con nuestra organización. BIMBO indemnizará al dueño de la tienda, pero le será difícil limpiar su imagen frente a aquellos que sienten lastimada su confianza.

Vestir un uniforme o representar a una compañía tendría que traducirse en vivir los valores institucionales, y para esto hace falta mucho más que pagar un buen sueldo. Hace falta que los directivos sean el vivo ejemplo de lo que cada organización presume, pues bien dicen por ahí, que las palabras y los discursos convencen, pero el ejemplo arrasa.

No olvides compartirnos tus opiniones.

Por: Mtro. Víctor Manuel Cervantes García

vmanuel@f360.com.mx

Recent Posts