Empresa y familia, ¿Quién se adapta a quién?

Publicado el: 7 de agosto, 2018

La persona es una entidad compuesta por distintas dimensiones que existen y coexisten en cada quién, afectando cada una a las demás de las formas más inimaginables. Aquel padre de familia que ha pasado un momento difícil con su esposa o que tiene enfermos a sus pequeños, difícilmente podrá estar concentrado completamente en su trabajo. De la misma manera, si un alto ejecutivo está por cerrar un proyecto importante, o tiene el temor de ser despedido, difícilmente podrá prestar toda su atención a la familia. Ser profesional no significa olvidarse de la propia familia.

La relación de los diferentes ámbitos de nuestra vida no es una cuestión aislada, ni algo que sea propio de nuestros tiempos posmodernos; tampoco es una invención de los Millenials, sino una realidad evidente a la que tendremos que hacer frente, porque antes y después de las 8 horas que pasamos en la oficina, una vida nos espera.

Cuando dos personas se unen en matrimonio, han decidido hacer un compromiso frente a la sociedad en el que anuncian una vida y proyecto en común. Lo normal será que este nuevo proyecto implique renuncias a las partes involucradas, que a veces serán legítimas aspiraciones personales, y en otras, legítimas aspiraciones profesionales. Esta renuncia está acompañada de nuevas responsabilidades, pues los nuevos esposos ahora tendrán que pagar la renta, pagar una hipoteca, y cuando sea el momento -si llega-, hacerse cargo de sus hijos.

El ciclo de la vida es intenso y no existen las fórmulas mágicas, pero es necesario que encontremos un balance para conciliar estas esferas. Hay situaciones personales que nos exigirán atender a nuestra familia, y habrá situaciones en la empresa que nos exigirán llegar tarde a casa, pero lo extraordinario no puede convertirse en lo ordinario, ya que tanto en casa como en la empresa jugamos un papel importante. Si pasamos demasiado tiempo en el trabajo, corremos el riesgo de perder a nuestra familia, pero si descuidamos nuestras responsabilidades profesionales con el argumento de nuestra familia, podremos poner en riesgo nuestro sustento.

Si bien es cierto que cada persona es una con sus circunstancias, a continuación, proponemos una serie de ideas que nos pueden ayudar a encontrar el justo medio:

  1. Saber lo que quieres

  2. Organiza tu semana

  3. Bloquea los huecos de tu vida no laboral

  4. Prioriza

  5. Elimina y simplifica

  6. Delega

  7. Automatiza

  8. Revisa tu descanso

  9. Maneja tus niveles de energía

  10. Vive el ahora… por y para algo

Artículo elaborado por el equipo de F360°, y está basado en la ponencia de la Mtra. Fernanda Canale Segovia en Junio de 2017

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